Pues este no es un mito, es una anécdota real:
Ozzy estaba actuando cuando un
fan le lanzó un murciélago al escenario; ni corto ni perezoso, Ozzy le arrancó la cabeza de un mordisco pensando que era un artículo de broma. Por supuesto, el concierto tuvo que ser suspendido y Osbourne fue llevado a un hospital para ser vacunado de la rabia.
