Por la puta madre que me llenó de ira ver anoche en los noticieros cómo los policías venidos de Lima estaban apaleando a los iqueños que estaban protestando (con toda la justicia y razón del mundo a su lado) por la forma deficiente en que se está llevando a cabo la recontrucción del sur.
Actualidad | Sáb. 16 ago '08
Pisco recordó terremoto con lágrimas y protesta
Dirigentes de las zonas afectadas advierten que convocarán a una huelga provincial indefinida si Gobierno no atiende su pliego de reclamos.
Autor: Carlos Castillo Cordero, enviado especial a Pisco.
Un grito de protesta y una lágrima pueden expresar el sentimiento que se percibe en el pueblo de Pisco y en las demás zonas afectadas por el terremoto del 15 de agosto de 2007 al cumplirse el primer año de dicha tragedia, que dejó cerca de 600 muertos. Desde el ruido de medianoche producido por centenares de cacerolas que anunciaba el inicio del día del aniversario hasta las velas encendidas al anochecer dejaron un claro mensaje para las autoridades: los damnificados esperan que se cumpla lo ofrecido.
El pueblo salió a las calles e hizo sentir su voz de protesta en forma pacífica: Si no hay atención a los reclamos, habrá huelga provincial indefinida. Esa fue la advertencia de la población pisqueña en la jornada de ayer. En Pisco, la protesta convocó a más gente que en Chincha, pero en esta última sí se registraron hechos de violencia. Policías y fiscales, en todo momento, siguieron de cerca la movilización de los pobladores.
Perú.21 constató en esta ciudad que la paralización de actividades fue casi total sin necesidad de haberse convocado a un paro. Los pocos comercios que quedaron de pie tras la tragedia no abrieron sus puertas. Tampoco las dependencias públicas.
Sin distingos de ninguna clase, ni siquiera de edad o de condición social, los pisqueños unieron sus voces y exigieron la reconstrucción rápida ofrecida tras el sismo y, también, que se les informe, clara y detalladamente, cómo se han utilizado los S/.1,123 millones que el Gobierno asegura haber invertido.
A la medianoche, la Plaza de Armas fue escenario de una congregación de pobladores con ollas, pitos y todo objeto a la mano que pudiera generar bulla. Centenares de personas dieron varias vueltas a la plaza con ruidos y reclamos por el retraso en el proceso de reconstrucción.
La medida de protesta había sido convocada para que durara solo 20 minutos, pero la convocatoria fue tal que el ruido en la plaza principal de Pisco se extendió por más de 90 minutos.
En la mañana de ayer, esa misma población estaba lista, en el mismo punto, para iniciar la marcha por las diferentes calles. Según se informó, en los distritos de esta población también se realizaron manifestaciones, siendo la más contundente la que se llevó a cabo en el distrito de San Clemente y que reunió a más de mil pobladores.
¿DÓNDE ESTÁ LA PLATA? Los reclamos de la población pisqueña eran dirigidos hacia el presidente Alan García y hacia el alcalde provincial Juan Mendoza Uribe. De la marcha salían gritos como “Alan, rata, ¿dónde está la plata?” y “Juanito (apelativo con el que se conoce al burgomaestre) y García, la misma porquería”.
Muchos pobladores se acercaban a los periodistas para expresarles sus quejas. Con tarjeta bancaria y documentos a la mano, denunciaban que la metodología del Bono de Reconstrucción no servía y cuestionaban que ninguna autoridad los atendiera. El reclamo era al unísono: “¿Dónde está la ayuda internacional?”, “¿Qué hicieron con la plata que donó Shakira?”, “¿Qué pasó con el dinero del megaevento de Gian Marco?”.
La marcha era acompañada por carteles con dibujos de ratas con dinero y con mensajes que exigían sancionar los actos de corrupción. La protesta fue casi similar durante el 'cacerolazo’ de medianoche y la matinal acción de protesta. Al término de esta, se improvisó un mitin en el que el presidente del Comité Provincial de Lucha, Teódulo Hernández, dio lectura a un manifiesto que incluye una plataforma de lucha.
Hernández informó a Perú.21 que, de no atenderse el pedido de que se le rinda al país las cuentas claras y detalladas de lo que se ha gastado en la recuperación de Pisco, entonces la población denunciará formalmente a todos los ministros que debieron tener a su cargo la tarea de reconstrucción, entre ellos los dos titulares de Vivienda, Hernán Garrido Lecca y Enrique Cornejo Ramírez.
La población dejó en claro que esta no fue una protesta de connotación política ni de respaldo a probables candidaturas, sino el sentir de un pueblo que mira el transcurrir de los días con calles que presentan panoramas que no distan mucho de las primeras semanas posteriores al sismo.
BLOQUEO DE CARRETERAS. La protesta incluyó también bloqueos de tramos de la Panamericana Sur. A primera hora de la mañana, grupos de pobladores del distrito de San Clemente tomaron, por algunos minutos, las dos vías de esta carretera e impidieron el tránsito.
Tras ocupar la carretera, personal de la Fiscalía Provincial exhortó a los pobladores a despejar estas vías. Los manifestantes hicieron caso por unos momentos, pero al poco tiempo volvieron a ocupar la Panamericana Sur. Se requirió de una nueva exhortación para que el tránsito volviera a la normalidad.
Sin embargo, en Chincha la situación fue más complicada. Con palos y piedras, un grupo de pobladores tomó la Panamericana Sur, a la altura del kilómetro 198, y se apeló a la fuerza policial para despejar la vía. El resultado fue la detención de 12 personas que pasarán a disposición del Ministerio Público, según se informó.
DOLOR DE UN PUEBLO. Una vez expresada la protesta, la población dedicó el resto de la jornada a recordar a las víctimas de la tragedia. La expresión de malestar y rabia en los rostros de los pisqueños fue cambiando y evidenciaba el dolor por la pérdida de seres queridos.
A medida que se acercaba la hora de la misa –iba a coincidir con la misma hora en que se produjo el sismo– se colocaba un panel con los rostros de las cerca de 300 víctimas que fallecieron mientras oían la liturgia en la iglesia de San Clemente, en plena Plaza de Armas. El panel, ubicado en el terreno en el que hace un año se encontraba el templo, permitió que muchos deudos recordaran el rostro del familiar fallecido.
La acción litúrgica, ofrecida por el obispo Héctor Vera Colona, congregó a centenares de pisqueños que llenaron el espacio vacío donde se hallaba el templo. Su mensaje de paz y de perdón tal vez fue asumido por los pobladores, que no expresaron mayores reparos por la presencia del cuestionado alcalde Juan Mendoza.
La hora del terremoto, las 18:41, llegó en momentos en que monseñor Vera llamaba a los feligreses a darse el abrazo de paz. No terminaba la misa cuando las primeras velas comenzaban a encenderse en señal de que se iniciaba la vigilia.
Lo que sucedió después fue tal vez la nota más sensible de este primer año. La Plaza de Armas se llenó de pobladores que con velas encendidas en la mano reflexionaban, oraban o lloraban por el familiar o ser querido perdido en la tragedia.
A ÚLTIMO MOMENTO. No se puede pasar inadvertido el comentario final de los pobladores pisqueños.
En los días previos a la conmemoración del primer año, la municipalidad provincial recién dispuso apurar los trabajos de rehabilitación de algunas de las calles principales, como el bulevar de la calle Comercio. Sin embargo, el tiempo les ganó y no hubo mayor avance.
“Recién ayer se han puesto a trabajar porque sabían que vendrían los periodistas”, informaron algunos pobladores cuando observaban el trabajo nocturno de reconstrucción de esa vía.
Otro detalle importante es la reinstalación de una carpa de Essalud en la misma Plaza de Armas tres días antes del aniversario. “Esto lo hacen para que los periodistas crean que siempre ha estado ahí, pero es mentira, recién la han vuelto a poner tres días antes”, puntualizó un comerciante informal de la zona.
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